Eleanor Rigby

domingo, 25 de diciembre de 2011

El descanso a mi cabeza

Así es. Al fin después de meses logre poner un stop. Mi cabeza al fin descansa. Y no es que un clavo saco otro. Simplemente se calmo. Bajo un cambio. Puse el mundo en off, pero ya no quiero bajarme.. Quiero alguien que me ame en serio, por quien soy. Pero ya deje de empeñarme en buscarlo con tanto ahínco. O de creer que sólo podría ser una persona determinada, ante la que no estaba enamorada sino encaprichada... Porque por más que una parre mía se rehusaba a creer que yo había dejado de interesarle, en el fondo siempre supe, a través de sus actitudes, que yo no había sido para el ni la cuarta parte de lo que el fue para mi. Que la respuesta a todo era simple, pero dolorosa: no te quiere, o al menos no de "esa" forma.. Que yo no hice nada mal. Simplemente no era la persona, o el momento, o que se yo. Que hay veces que dos personas no buscan lo mismo en el mismo momento, pero no por eso una tiene que aferrarse sólo a ciertas cosas: que el mundo me espera lleno de cosas por descubrir y, así como el llegó inesperadamente, otras miles de cosas lo harán también. Aprovecho para desear feliz Navidad a todos. Medio trillado, pero.. Bendiciones!! Eleanora Rigby, siempre volviendo

viernes, 21 de octubre de 2011

La velocidad de mi cabeza

Vi hoy a unos amigos de mi última historia en la puerta de un barcito y pensé: Y si entro a ver que pasa? Me pido algo para llevar a mi casa y listo.. hasta que al segundo reaccioné y me dije a mi misma "Estúpida, no es conveniente que lo veas. Las últimas veces que lo viste no fueron productivas. Quedate en el molde, si le interesaras, ya te hubiera mandado un sms o algo..."
Por qué una parte mía se rehúsa a creer que no le intereso? 
Por qué, después de meses sin saber de el, todavía cada vez que suena mi celular hay una voz en mi cabeza que cree que puede ser el?
Por qué miro su muro de Facebook 10 veces al día, las mismas fotos 8mil veces, y maquino con cada mina que le puso un Me Gusta? 
Por qué sigo acordándome de cada frase que me dijo, cada expresión?
Por qué cada vez que veo una cabeza ruluda el corazón se me acelera y empiezo a temblar? 

Lo extraño. Y no puedo mandarle un sms. No puedo hacer nada. Y eso me está matando.

lunes, 10 de octubre de 2011

El insomnio recurrente...


Un, dos, tres, cien ovejas van pasando y mis ojos siguen abiertos cual flor en primavera. Contarlas ya no sirve. Tampoco las canciones de cuna. La conciliación del sueño se volvió imposible desde que ya no quedan en mí resabios de tu presencia.
Mi cabeza va demasiado rápido, podría decirse que a demasiadas revoluciones por minuto, a tal punto que se olvidó cómo desconectarse. Las horas pasan y siguen cruzando preguntas por ella, cuestionamientos ante los cuales ya no sé si recibiré alguna vez respuesta.
Se mueven las agujas del reloj y mis ojos las contemplan, aunque sus movimientos parezcan eternos. Soles, lunas, estrellas, todo para mi es una sola vorágine de imágenes seguidas sin ningún tipo de pausa.  El cielo cambia de tono; y somos testigo de ello las preguntas en mi cabeza y yo.
Mi cuerpo pide a gritos ponerse en off. Clama por un corte a este torbellino de símbolos circulantes llamados palabras. Sin embargo, para todo esto la única solución es que  aquel que hizo que estas preguntas aparecieran en mi cabeza venga a ponerles un fin, que borre de ella los signos de interrogación. Solo así lograré dejar de ser testigo de tantas cosas. 

domingo, 11 de septiembre de 2011

El poder de lo espontáneo

Siento que en mí, el sabor de lo inesperado, de lo no planeado, es comparable a los primeros placeres en mi niñez, cuando con un pequeño caramelo el día tomaba otro color.
Quizá eso que no esperaba que ayer me pasase es algo que, interiormente, deseaba mucho. Un placer momentáneo, efímero, pero tan intenso que deja marcas grandes.

Una parte mía sabe que esto no significa nada. Sólo se que fue la mejor conversación que tuve con vos en meses, y que ahí queda, siendo que te caracterizas por ser impredecible como el clima, volador como una pluma.

Gracias por tu sonrisa y tus palabras. Sospecho que nisiquiera imaginas como cambiaste mi día, o como dirían las abuelas, mi semblante. Por darme una pequeña linterna. Hasta que se le agote la pila y busque otra por mis propios medios, que SE que la voy a encontrar, no sos mi única usina. 


Sin embargo, HOY te digo, gracias...

miércoles, 24 de agosto de 2011

De mariposas en el estómago a un espasmo gastro intestinal

Es el pasaje de sensaciones que esta historia, que más que historia fue debut & despedida, porque duró poco, me produjo. Tuvo algo bueno, bajé como 3 kilos, pero terminó como el traste. Hoy verlo ya no me produce esa sensación linda, plena y satisfactoria, sino un revuelto en las tripas y náuseas. Además, ese acelere del corazón que su presencia provocaba también se transformó, evolucionó a una taquicardia nerviosa y mareos.
Sumémosle a todo en que van noches enteras en las que dormir cuesta un Perú, y comer, ni hablar.

Si, no les estoy exagerando. Verlo me produce ese torbellino horrible de sensaciones. Para colmo, vivo en una provincia en la que la gente se mueve en malón, hay un sólo boliche que se pone lindo los sábados, uno solo que se pone lindo los viernes, por lo que verlo es inevitable.

En fin, habrá que esperar a tranquilizarme. Sigo yendo a terapia, trato de evolucionar favorablemente y que estas sensaciones feas desaparezcan de una vez por todas. Por lo menos en lo que respecta al estudio, marcho bien..


jueves, 11 de agosto de 2011

Su vida era una fábula de lata, sus ojos eran luces de neón..


Ese momento sublime, tras tantos meses de espera, en los que debía conformarme con verte solo en una pantalla, fue en ese soplo de segundos cuando te percataste que mis pies transitaban en la Tierra. Atesoraré ese instante bajo siete llaves, porque fue gracias a tu presencia que ese sentimiento, que había estado dormido tantos años resurgía, como el ave fénix, habiendo sido previamente consumido por el fuego de la desolación.
De forma extraña, sabía exactamente qué decir. Sin embargo, eso que debía pronunciar no requería que ningún sonido emergiera de mi boca. En ese silencioso momento culminante, cargado de electricidad, es donde se condensaba la espera, el resurgir de emociones dormidas, el fin de la desolación.




lunes, 8 de agosto de 2011

El sol apagado



El sol se apagó y se apagó su brillo. Quien conoció el origen de su energía, presionó justo en el botón que lo hizo perder la luz. Entonces dejó de ser una estrella que alumbraba, y todos se preguntaban hacia donde se había escapado su luminosidad. Aunque él siempre supo quién fue el autor del robo, el que vulnero la promesa de cuidar de que su calidez nunca se apague y que todos velarían para que nunca esto no suceda, no tuvo opción más que resignarse. Ahora el sol por si mismo debía encontrar la manera de volver a encenderse: mira a su alrededor las pequeñas estrellas que aún conservan su esplendor e intenta imitarlas hasta el cansancio.



Tratando de volver a escribir, salió esto...
Rindo en 3 días, fingers crossed!