Eleanor Rigby

lunes, 8 de agosto de 2011

El sol apagado



El sol se apagó y se apagó su brillo. Quien conoció el origen de su energía, presionó justo en el botón que lo hizo perder la luz. Entonces dejó de ser una estrella que alumbraba, y todos se preguntaban hacia donde se había escapado su luminosidad. Aunque él siempre supo quién fue el autor del robo, el que vulnero la promesa de cuidar de que su calidez nunca se apague y que todos velarían para que nunca esto no suceda, no tuvo opción más que resignarse. Ahora el sol por si mismo debía encontrar la manera de volver a encenderse: mira a su alrededor las pequeñas estrellas que aún conservan su esplendor e intenta imitarlas hasta el cansancio.



Tratando de volver a escribir, salió esto...
Rindo en 3 días, fingers crossed!

5 comentarios:

Princesa Adora dijo...

Así debe ser.
El SOL debe seguir brillando.
Te paso un posteo que publiqué hace algún tiempo, seguro que te sirve.

http://labandasiguiotocando.blogspot.com/2011/06/sobre-estar-sola.html


Cariños!!!

SantitAh dijo...

Es un lindo texto en verdad.
Éxitos en el examen!!!

Iván dijo...

Me gustó o que escribiste :)
Sería muy difícil si el sol dejara de brillar, espero que no suceda... O que aprenda a prenderse solo.

Suerte con el exámen!

Un beso Ele!!!

Né. dijo...

Me gustó mucho el texto, hace cuanto que no te leía, muchacha.
Beso enorme y suerte con el parcial ;)

Cris dijo...

Eleo , regresaste !! y trayendo el Sol , que tanta falta nos hace, usina de energía natural , para el alma y para muchas cosas más !!
Saludingui
Cris//mujeresdesincuentay